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Cómo ayudar a un compañero de estudios o colega que está siendo acosado

La victimización por intimidación o acoso puede tener efectos negativos duraderos, y la experiencia puede incluso cambiar la vida o acabar con la vida de los adolescentes vulnerables. Por eso es tan importante conocer las señales de alguien que está siendo intimidado o acosado y tomar medidas.

Si bien revisaremos los signos más comunes de acoso a continuación, recomendamos leer dos publicaciones recientes que profundizan en el material:

  • Cómo identificar si sus estudiantes de música están siendo acosados

y

  • Cómo reconocer los signos de acoso en sus estudiantes

Este último también incluye una descripción general de la conducta sexual inapropiada de los maestros, que tiene serias ramificaciones en el bienestar de los estudiantes.

Investigue más si nota signos de acoso

El primer paso para ayudar a un compañero de estudios o colega acosado es reconocer las señales. Si bien algunas personas denuncian el acoso de inmediato, muchas no lo hacen porque temen las ramificaciones negativas o porque creen que son impotentes y de alguna manera merecedor del trato irrespetuoso. Siempre tome en serio a un estudiante o colega si afirma que está siendo acosado o intimidado. Es muy raro que la gente haga acusaciones falsas sobre el acoso, y la experiencia de no ser creído puede ser tan dañina como el acoso en sí.

Los signos comunes de acoso, intimidación o conducta sexual inapropiada incluyen:

  • Cambios en los hábitos alimentarios: a menudo, falta de apetito debido al estrés y la depresión O comer en exceso como mecanismo de alivio.
  • Un cambio notable en los hábitos de estudio y las calificaciones.
  • Malos hábitos de sueño, insomnio y / o sueños de miedo
  • Falta de voluntad para asistir a la escuela o una actividad favorita.
  • Falta de interés en algo que antes amaba (esto puede indicar que un entrenador, maestro, instructor, etc., en particular, es la fuente del acoso)
  • Depresión
  • Retiro social

Independientemente de si estos signos indican acoso u otro trastorno emocional, nunca deben ignorarse.

Actúe para apoyar y facilitar la situación

Ayudar a un amigo o colega a superar la situación no siempre es fácil, pero su ayuda proporciona una luz invaluable al final del túnel.

Brindar tranquilidad

A menudo, las víctimas de acoso escolar creen que de alguna manera tienen la culpa o merecen el mal trato que están recibiendo. Este no es el caso, pero requiere una seguridad y apoyo claros y consistentes de personas como usted para detener esos patrones de pensamiento viciosos. Si usted mismo es estudiante, solicite la ayuda de un adulto de confianza – padre, maestro, consejero escolar, etc.

Si es un adulto que apoya a un colega, recomiende la ayuda de un terapeuta o consejero, que puede ser fundamental para brindar apoyo y consejos adicionales y que ayudará a la víctima a tomar medidas metódicas.

Ve al ritmo de la víctima

El acoso crónico es traumatizante, y es posible que las víctimas no estén tan acusadas de actuar como usted, especialmente si están asustados o deprimidos. A menos que se estén llevando a cabo actividades ilegales (abuso físico o sexual, etc.), respete el ritmo de la víctima, brindándole apoyo moral y práctico inquebrantable según se le solicite. Sin embargo, si sospecha que la víctima no está tomando medidas durante un período razonable y aún está siendo victimizada, es importante comunicarse con las autoridades.

Documentar las incidencias

Cuanto más precisa sea la documentación que pueda proporcionar el estudiante o colega, mejor cuando se trata de buscar una acción punitiva contra el perpetrador. Si se trata de un estudiante que acosa a otro estudiante, una simple rendición de cuentas a un maestro, personal o administrador puede ser suficiente. De lo contrario, o si se trata de una situación en el lugar de trabajo, lo mejor es la documentación escrita y / o grabada.

Ayude a su amigo o colega a retroceder y crear una especie de línea de tiempo, describiendo las incidencias lo más claramente posible, utilizando detalles específicos sobre fechas, palabras, acciones, ubicaciones, etc. registrar y documentar los puntos proféticos en forma escrita puede ser útil.

Reportalo

Independientemente de si la víctima es un niño o un adulto, es imperativo que informe el incidente, o los incidentes, a las autoridades correspondientes si la víctima está paralizada por el miedo o la negación y no puede actuar por sí misma. Se pueden hacer denuncias a los padres, administradores, consejeros escolares o incluso a la policía, dependiendo de la naturaleza del acoso.

A veces, las víctimas se muestran reticentes a recibir atención adicional, o incluso pueden temer al perpetrador, por lo que le rogarán que no se lo cuente a nadie. Nuevamente, si no se están llevando a cabo actividades ilegales y siente que su apoyo emocional es suficiente para ayudarlos a capear la tormenta para que eventualmente puedan tomar medidas por sí mismos, está bien. Si el acoso continúa, es posible que se requiera su acción reflexiva.

Busque apoyo para usted

Dependiendo de la complejidad de la situación (a veces los acosadores adultos son miembros queridos y famosos del personal hasta que se revela la verdad) puede ser difícil brindar apoyo emocional inquebrantable porque es agotador, especialmente cuando la víctima es alguien a quien usted quiere. Busque apoyo emocional usted mismo y encuentre tiempo para hacer las cosas que ama para mantenerse fuerte.

Visita StopBullying.gov para obtener más información y recursos útiles.