El brexit ya no interesa

Después de que el jueves los británicos votasen a favor de salir de la Unión Europea, se vivió un “viernes negro” como no se recuerda en la Bolsa europea

Después de que el jueves los británicos votasen a favor de salir de la Unión Europea, se vivió un “viernes negro” como no se recuerda en la Bolsa europea () . El FTSE 100 (índice de referencia de Inglaterra) cayó un 3,15%, el Eurostoxx (índice europeo) un 8,62% y el Ibex cayó un 12,35%. Las peores caídas que se recuerdan.

 

Según una fuente anónima, el viernes un socio inglés le comentó en los ascensores del edificio de Fleet Street de Goldman Sachs -la firma financiera más importante del sector- literalmente lo siguiente: “me acabo de dar cuenta que el 52% de mi país es estúpido”. Y lo decía porque el huracán bursátil que vino el día siguiente a la votación del referéndum fue peor que el día en que en el año 2007 se anunció la quiebra y subsiguiente caída del banco americano Lehman Brothers. La oficina estaba a un ritmo frenético desde las 6:30 de la mañana, ya tenían clara la predicción del tiempo.

Está claro que las consecuencias económicas, no solo a corto plazo sino también a largo plazo, son tremendas: el libre comercio con Europa, principal cliente de Reino Unido, ya que éste exporta el 44% de sus productos a otros países de la UE mientras que el 53% de sus importaciones son de otros países de la UE (); la depreciación de la libra, que cayó de 1,20 a 1,10 aproximadamente el día después del referéndum; el tráfico restringido de personas y de mercancías; la posible imposición de aranceles… En general, se produciría un debilitamiento tanto de la economía europea como de la británica, con lo cual todo el mundo pierde.

Analizando los datos de lo que ocurrió, me parece muy significativo que en Londres, Escocia e Irlanda del Norte se votase a favor del ‘Remain’ y no a favor del ‘Leave’ de una manera aplastante. Es en realidad el voto rural, el de la gente menos educada y con más dependencia estatal en forma de subvenciones quienes han favorecido que gane el ‘Leave’ mientras que el votante urbano ha votado mayoritariamente a favor de seguir en la UE.

Fuente: http://www.telegraph.co.uk/news/2016/06/23/leave-or-remain-eu-referendum-results-and-live-maps/

La gente joven ha votado también en su mayoría a favor de seguir en la UE mientras que ha sido la gente más mayor quién ha decidido que ya era hora de despedirse de Europa.

Fuente: http://www.politico.eu/article/britains-youth-voted-remain-leave-eu-brexit-referendum-stats/

Y lo más grave de todo es lo que ha pasado posteriormente con los líderes de un lado y de otro. Los políticos que han apoyado el ‘Brexit’ han salido reforzados, que principalmente son Boris Johnson -antiguo alcalde de Londres del partido conservador- y Nigel Farage, líder del UKIP (Partido de la Indepedencia de Reino Unido). Es gravísimo que este último saliera en televisión nacional justo el día después de las elecciones diciendo que uno de los lemas de su campaña, “la Unión Europea nos roba £350 millones a la semana” no era verdad y sólo podía asegurar que se aportaría £34 millones más a la Seguridad Social. Se le había “escapado” a este gentilhombre, que por cierto no fue capaz de ganar un asiento en la Casa de los Comunes en las elecciones generales del pasado mayo en su propia constituency, que en vez de £350 eran £34 millones, 10 veces menos. ¡Increíble! Y sale al día siguiente en televisión nacional para acabar de risas con los presentadores.

Por otro lado, el líder del partido conservador y Primer Ministro, David Cameron, anunció que dejará sus cargos en octubre de este año, para así tener tiempo de convocar un congreso en su partido y elegir un sucesor. En el partido laborista, la tensión es máxima porque ha habido una serie de dimisiones en cascada  y todo esto está poniendo contra las cuerdas a Jeremy Corbyn. Si éste dejase el liderazgo del partido y hubiera que elegir a otra persona, parece que encabezaría la carrera presidencial Boris Johnson, precisamente quien ha estado favoreciendo el ‘Brexit’. Pero eso fue hasta este jueves 30 de junio, cuando el Sr. Johnson poco antes de comer ha anunciado que no se va a presentar a una posible candidatura. Quien entra en escena ahora es Michael Gove.

Fuente: http://www.bbc.com/news/uk-politics-36674275

Lo más triste de todo esto no son las consecuencias económicas y políticas, que es verdad que son tremendas, sino que lo más triste es que en un país como Reino Unido ha ganado también el populismo. Se vende a la gente que se les va a dar más dinero (vía subvenciones se entiende, claro), que hay un enemigo -la UE- que expolia el dinero de los ingleses, que hay que ‘recuperar la soberanía’ porque hay un ente supranacional que está controlando las políticas y encima se mete un componente de xenofobia diciendo un argumento que ya no puede estar más trasnochado: los inmigrantes vienen a Reino Unido y nos quitan nuestro trabajo. ¿No recuerda esto a otros populismos? En España tenemos a Podemos y al separatismo catalán, en Italia al movimiento 5 Stelle, en Francia a Marine Le Pen, en Alemania el Pegida, en Estados Unidos a Donald Trump y también han surgido populismos en Austria, Grecia y otros cuantos países.

Ha habido una gran crisis económica, social, política e incluso moral si se quiere, pero así no vamos a salir. Las cosas en Europa no se han hecho idealmente, de acuerdo. Pero sin unión, sin libertad, sin esfuerzo ni trabajo y con subvenciones y promesas imposibles de cumplir, será imposible cambiar a mejor.

Pero este análisis del Brexit y de Europa ya no interesa, ya no es noticia. Ahora interesa más lo que va a pasar en España, aunque tampoco demasiado porque hemos entrado en la calma chicha tras la tormenta electoral. Habrá que esperar a que salgan los pactos. Mientras tanto, Europa a su populismo y ayer murieron 41 inocentes a manos del ISIS en Estambul

Por eso, quiero terminar con una viñeta del genial Quino. Muchas gracias por leerme, y ya sabe, menos ruido y más nueces.

Autor: Álvaro Solé Torrecilla

Licenciado en Administración y Dirección de Empresas por CUNEF (Universidad Complutense) en la especialidad de Dirección Financiera; y en la actualidad trabaja en el departamento de banca de inversión de un conocido banco español, en el área de finanzas corporativas.

Para Álvaro la política es una pasión a la que dedica sus ratos libres: en redes sociales, redactando artículos, participando en debates y ponencias y, puntualmente, como asesor de campañas electorales. Sus áreas de mayor interés son la política española en general y la catalana en particular, además de la  política internacional, en especial la Unión Europea, Oriente Medio y Estados Unidos.

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