Brillo saludable por fuera, envenenado por dentro: la manzana de Blancanieves

El partido que nació de la indignación de muchos, los desacuerdos de algunos y la lucha por un sistema político al servicio de los ciudadanos de la mayoría, ha desembocado en la peor catástrofe partidista de la historia de la democracia.

Las pasadas semanas nos despertamos con noticias que muchos de nosotros nos esperábamos, la dimisión de 9 cargos públicos de Podemos. No sólo eso plagaba las portadas de los periódicos sino que hace sólo unos días, el secretario de organización, Sergio Pascual, era expulsado por Pablo Iglesias. Un partido que estaba en auge, se ve envuelto en su primera gran crisis en sólo un año. ¿Han cambiado las indignaciones? ¿La forma de ver a los indignados? ¿La metodología populista?

Según expresaba el líder de la formación morada el día de la investidura fallida “muchos del movimiento del 15M estaban ahora sentados en estos escaños”, no le falta razón, pero, ¿qué ha cambiado? ¿Por qué esa huida masiva?

Si echamos la vista atrás, el movimiento del 15M se fundamentaba en protestas contra los partidos, los empresarios, los sindicalistas y los medios tradicionales. Si recordamos, los medios de comunicación los etiquetaron como los “indignados. Este movimiento empezó sin apenas discurso, impulsado por un malestar social y con eslóganes que encontraban una fácil aceptación por su sencillez ante un sentimiento de rechazo y disgusto de la ciudadanía ante un proceso de deterioro de las instituciones políticas, en resumen, “el secuestro de la democracia por las élites”.

Si hacemos un paralelismo con el ideario de Podemos, nos encontramos alguna coincidencia como las afirmaciones que hacía Pablo Iglesias en una de las entrevistas ante los medios cuando afirmaba con un tono desafiante que “Una casta de mangantes que van del Consejo de administración a la política”, “los partidos de hoy son una casta que no desea cambiar nada” o como “Estamos en contra de las decisiones por un triunvirato de la Comisión Europea, el BCE y el FMI que no hemos votado”.

Estas declaraciones ponen de manifiesto un total desacuerdo con el sistema en el que nos encontramos, pero se ponen en cuarentena cuando nada más salir de la reunión con Felipe VI, el secretario general comunicó las carteras ministeriales que deseaba. Estas eran el Ministerio de Economía, Educación, Sanidad, Servicios Sociales, Defensa e Interior.

A todo ello le sumamos la dimisión de Juan Carlos Monedero a sólo tres semanas de las autonómicas. ¿Acaso ya no luchan por los intereses de los ciudadanos y ese es el motivo de las fricciones? ¿Acaso se están convirtiendo en esas “élites que secuestran la democracia”? ¿Acaso están haciendo algo para apaliar el deterioro de las instituciones?

Puede que estas sean las preguntas a esta gran crisis de Podemos, ya que muchos de sus militantes eran movidos por un sentimiento de ilusión y honor a trabajar por nuestra tierra, pero tras los últimos acontecimientos parece que algo está cambiando en el ideario humanista y populista del partido. Ahora es más importante adquirir una cartera ministerial, un despacho y unas dietas acordes con la posición de diputado, que defender una igualdad real y efectiva. Es más importante establecer un discurso ofensivo hacía otros Partidos Políticos, que sentarse en la mesa a ver lo que nos une. En definitiva, es más importante pertenecer a la “casta” de forma encubierta, que estar al servicio de los ciudadanos, motivo por el cual se creó este Partido.

Parece que dentro de “las dos almas” de Podemos, ha ganado la corriente de ir moderando el discurso para ascender a las instituciones, que la de apostar por recuperar el movimiento del 15M y luchar por los intereses de los ciudadanos.

Autora: Irene Carmen de Dios Gallego

Licenciada en Ciencias políticas , Derecho y Máster en Abogacía en la Universidad Pablo de Olavide y en la UNED. Ha sido coordinadora de la Campaña Nacional para los candidatos al Congreso de los Diputados de Sevilla y responsable de Acción Política a nivel Autonómico con Ciudadanos.

Voluntaria en el Departamento Jurídico de la ONGD TeTocaActuar y Asesora jurídica en Jarana Asesores.

 

Brillo saludable por fuera, envenenado por dentro: la manzana de Blancanieves
Valora este post