Comunicación política en tiempo de crisis

>> UN ASESOR DE MARKETING POLÍTICO NO DEJA NADA AL AZAR Y TODO RESPONDE A UNA ESTRATEGIA

Fuente imagen: pixabay.com

Dentro de la comunicación política, construir el mensaje siempre ha sido un elemento importante para cualquier político, bien sea porque esté en funciones de gobierno y quiera resaltar sus logros o porque piense participar en una campaña electoral. Pero no solo un líder se preocupa por el mensaje en estos escenarios, también es de suma importancia el diseño de un buen mensaje cuando el gobierno que representa esté atravesando una crisis, o cuando se deduce gracias al análisis de diversos factores internos y/o externos que una crisis es inevitable, por lo cual, deben prepararse para afrontar el problema y buscarle solución.

Imaginemos por un momento que un país está atravesando una crisis por una baja en las exportaciones, siendo éstas una de sus principales fuentes de ingreso y el mandatario del mismo piensa buscar la reelección en su cargo en la contienda electoral que se celebrará el próximo año.

Ante esta coyuntura, el mandatario decide asesorarse con un especialista o equipo de marketing político, diseñando entonces él o los asesores, una estrategia donde se decide realizar como primer punto una segmentación en la población electoral del país, esto con el fin de determinar edades y a su vez realizar una encuesta que ayude a establecer ¿qué sería mejor visto por la población en la gestión de gobierno actual?, si, ¿mejorar la vialidad?, ¿desarrollar un programa de beneficios sociales? o ¿invertir en turismo?. Tras recoger los resultados de la encuesta y una vez determinados los porcentajes de electores de acuerdo a su edad, diagnostican que la población en edades comprendidas entre 18 y 40 años (segmento A) es la predominante ya que son un 50% de la masa electoral, seguido de los electores en edades comprendidas entre 40 y 70 años (segmento B) con un 35%; y mayores de 70 años (segmento C) el 15% restante. De igual manera, las encuestas revelan que la población más joven cree en un 60% que el gobierno debería invertir en turismo, de la población entre 40 y 70 años, un 40% piensa que se debería invertir en turismo, un 30% cree que es necesaria una inversión en vialidad y el 30% restante habla de programas con beneficios sociales. La población segmentada en más de 70 años, mayoritariamente considera que sería bueno que el gobierno invirtiera en programas sociales.

Visto esto y ante la realidad del histórico en donde cada vez que un gobierno en ese país decide aumentar o crear un impuesto, la popularidad del gobernante desciende abruptamente un 30%, el equipo de asesores políticos pone en práctica la segunda parte de la estrategia diseñada y toman la decisión gracias al censo y la encuesta, de comenzar una campaña informativa difundiendo la decisión del gobierno que va a invertir en turismo y para ello incentivara la construcción y renovación de hoteles con exoneraciones en las cargas impositivas durante el primer año, así como préstamos a pequeños empresarios que quieran desarrollar actividad en ese sector y también becas en estudios avanzados y/o cursos para estudiantes que deseen especializarse en esa área.

Estando conscientes de la gran influencia que tienen los mass media y conociendo la agenda setting de los mismos en donde muchos medios de comunicación están a su favor, deciden construir el mensaje hablando primero sobre la conveniencia de invertir y desarrollar el turismo en ese país, hablando después de cómo se va a lograr ese desarrollo y de último hablarán del mecanismo para conseguir los recursos (aquí entra el impuesto a los ciudadanos que el gobierno necesita).

Ahora bien, diseñando el discurso de esta forma (de aquí la importancia en la construcción del mensaje), los asesores consiguen receptividad en la población,  ya que de otra manera diciendo por ejemplo: “El país tiene una baja en sus ingresos debido a las importaciones y necesitamos crear o aumentar impuestos y  luego implementaremos un mecanismo que ayude a superar la situación”, el descontento sería evidente y el Presidente perderá las elecciones a celebrarse el próximo año.

Como último paso luego de creado el mensaje, se hablará en los medios de comunicación (segmentos A,B,C), se invitará a conocer mejor la iniciativa gubernamental (segmentos A,B,C), se harán propagandas de carácter emotivo y de superación mostrando el futuro bienestar de la nación gracias a dicha iniciativa (segmentos A,B) dejando visualizar en algunas propagandas la consecuente ayuda, cuido y felicidad hacia familiares mayores (segmento C), se utilizarán las redes sociales hablando del programa (segmentos A,B,C), invitando a la juventud (segmento A) y a los empresarios (segmentos A y B), se realizarán videos cortos tratando de viralizar la idea con la finalidad de que sea una constante el tema en los social media.

Luego de unos meses y ya el gobierno cobrando los impuestos además de tener el programa de desarrollo en turismo en marcha, se decide realizar una nueva encuesta y al tener los resultados es claro que la popularidad del presidente no bajó al histórico del 30%, más bien tiene un 75% de respaldo, ya que la población pudo conocer las acciones gracias a los mass media y lo entendió como una fórmula para hacer crecer a su país.

En este muy sencillo ejercicio hipotético, en donde se puede evidenciar la importancia de planificar de forma correcta la construcción de un mensaje, no quiero finalizar sin antes mencionar mi ideal al pensar que, el político no sólo debe prometer, también debe cumplir (pasar del storytelling al stroydoing) elevando así el nivel de la política y para estas líneas suponemos que la decisión de invertir en turismo era viable y según los estudios previos realizados con lo recaudado por vía impositiva se cubría el déficit, por avecinarse debido a las bajas en los ingresos, por concepto de exportación y también se podían abrigar los costos del programa en turismo.

Pienso que jamás se deberían utilizar técnicas de marketing o de cualquier otra índole, ni en política, ni en el sector privado o empresarial ni en cualquier otra área para confundir a las personas, pero a estas fórmulas dándoles un buen uso y no un abuso, si se les puede aprovechar como mecanismos en donde el qué decir, el cómo decirlo, el cuándo decirlo y el cómo hacer para que llegue a los individuos generando con esto dividendos o ganancias, es válido en cualquier tipo de gestión, mandato u oficio y más en tiempos de crisis.

Un asesor de marketing político no deja nada al azar y todo responde a una estrategia.

 

 

Autor: Felo Alejandro Jiménez Pérez

Abogado consultor y experto en Marketing político y comunicación institucional.Es miembro fundador en Escritorio Jurídico Espacio Legal, sc; desempeñando sus funciones como Abogado Litigante. Ha desarrollado sus competencias en distintos puestos de responsabilidad en la alcaldía del municipio de Sucre (Venezuela) y en la  contraloría  metropolitana de Caracas (Alcaldía Mayor) durante más de diez años.

 

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