La convención de Hillary, ¿o de los mails y los pro-Bernie?

La filtración de Wikileaks el pasado fin de semana de casi 20 mil emails del Comité Nacional Demócrata (DNC en inglés) para favorecer la candidatura de Clinton frente a la de Bernie Sanders.

Ayer comenzó la Convención Nacional Demócrata y lo hizo con vientos que pueden o no amainar al final de la semana. Todo dependerá una vez más de la habilidad de Hillary Clinton para sortear obstáculos. Tras la nominación de Donald Trump en la Convención Nacional del GOP, donde básicamente se buscó la unidad del partido a través de la fórmula de ataque al enemigo externo o -mejor dicho- a la enemiga externa, la cita en Filadelfia se preveía sin sobresaltos, pero arrancó con polémica, protestas y división.

La filtración de Wikileaks el pasado fin de semana de casi 20 mil emails del Comité Nacional Demócrata (DNC en inglés) para favorecer la candidatura de Clinton frente a la de Bernie Sanders -como la recomendación de utilizar su origen judío para perjudicarlo en los estados sureños- es grave por sí misma, pero también lo es por las acusaciones de que fueron hackers rusos o los servicios de inteligencia de aquel país quienes lo hicieron bajo el auspicio del presidente Vladimir Putin para favorecer a Trump.

La presidenta del partido, Debbie Wasserman Schultz, anunció su renuncia y ayer en la tarde poco antes del inicio de la convención recibió los silbidos de los simpatizantes de Sanders. El FBI investiga el origen de la filtración y se confirme o no la hipótesis rusa, lo cierto es que la mentada búsqueda de la unidad del partido demócrata luce hoy más apremiante que ayer.

Bastaba ver las protestas de los partidarios más furibundos de Sanders en las calles de Filadelfia para entender que solo hay una cosa segura a estas horas: Hillary será oficialmente la candidata a las elecciones en noviembre, pero su discurso tendrá un doble objetivo: en clave interna, aplacar la división y la negativa de muchos acólitos de Bernie a votar por ella y, en clave nacional, llegar al mayor número de estadounidenses para convencerlos de que ella es la mejor opción (o la menos mala, según se mire) ante el muro de Trump y su lúgubre visión de la nación americana.

Por eso el devenir de la Convención Demócrata no solo atañe a militantes y estadounidenses, sino a un planeta que ve con preocupación una atípica elección cuyos resultados también podrían ser muy atípicos. Las alarmas empiezan a sonar porque el candidato republicano ya supera a Clinton en algunas encuestas. La más reciente de CNN/ORC  lo sitúa con un 44% frente al 39% de la demócrata, un incremento porcentual que no se veía desde el año 2000 cuando tanto George W. Bush y Al Gore rebotaron 8 puntos tras sus respectivas convenciones.

Pero que no cunda el pánico, el camino a la Casa Blanca apenas empieza y hasta noviembre es largo, muy largo. Los candidatos suelen salir reforzados tras su nominación y probablemente suceda lo mismo con Clinton dentro de una semana.

Los retos inmediatos de Hillary

Así que en medio de un contexto global, nacional e interno complejo, Clinton no solo tiene que lidiar con sus puntos débiles como la desconfianza del votante o la investigación en curso sobre el uso de su mail personal cuando fue secretaria de estado, ahora también –

como si de un lait motiv se tratara- aparecen los correos de Wikileaks que dañan la imagen del partido y dejan en evidencia la no neutralidad del DNC en las primarias.

Sin duda, la elección de Tim Kaine como compañero de fórmula -alabada incluso por algunos republicanos- es aire fresco y una decisión estratégica para darle un perfil más progresista-centrista a la candidatura y consolidar el voto latino, que es un bastión tradicional de Clinton.

Kaine es uno de los senadores más influyentes y uno de los políticos más hispanos de Washington  debido a su paso por Honduras en su juventud. Sus fluidas palabras el sábado en la lengua de Cervantes no sorprendieron, ya en 2013 el hoy candidato a la vicepresidencia demócrata pronunció un inédito discurso en español en el Senado. Además, como ex-gobernador de Virginia puede jugar un rol importante para decantar el voto en ese importante swing state sobre todo en el segmento electoral de hombres blancos, que se le resiste a Hillary.

Sin embargo, al cierre de esta nota la presentación de Kaine había quedado opacada momentáneamente por el #DNCleak y por el ruido de las bases más izquierdistas y pro-Bernie del partido: “No estamos a la venta”, gritaban apenas se daban los primeros compases de la convención.

La tensión crecía adentro del recinto al punto de no dejar hablar a algunos oradores como el congresista Elijah E. Cummings y afuera tuvo que cerrarse la estación de metro más cercana, Sanders reaccionó de inmediato con varios mensajes para tratar de calmar a sus seguidores: “Les pido, como un acto de cortesía hacia mí, que por favor no se involucren en ningún tipo de protesta o manifestación en el centro de la convención”. “Nuestra credibilidad como movimiento saldrá dañada si abucheamos, damos la espalda a quien habla, nos salimos o hacemos algo similar. Es lo que quieren los medios y Donald Trump”.

En efecto, el candidato republicano con su sibilino estilo no tardó en comparecer para sacar tajada de los abucheos que los propios fans de Sanders le propinaron cuando pidió el voto por la candidata demócrata.

Sin duda, con este tumultuoso comienzo Hillary Clinton y el propio partido van a tener que bregar mucho esta semana para poner la casa en orden como exigen muchos insiders, pero sobre todo ella: la candidata a comandante en jefe de la nación más poderosa deberá demostrar una vez más de qué está hecha para atemperar los ánimos internos, pues de no hacerlo el mensaje sería muy negativo: si no puedes organizar tu propia casa, difícil será que organices la casa de todos los americanos.

Autora: Sonia Lloret

Soy una periodista con más de 20 años de trayectoria, principalmente en medios impresos y online tanto en Latinoamérica como España. Máster en Asesoramiento de Imagen y Consultoría Política por @cigmapucjc y Estudios Internacionales por @UniBarcelona, actualmente colaboro en distintos proyectos especializados en #compol y marketing político, pero no siempre fue así. Mis derroteros profesionales me han llevado por muchos, variopintos y divertidos destinos editoriales. He escrito para diversas fuentes y el reportaje, la crónica y la entrevista de personalidad o semblanza han sido lo que más han tecleado mis dedos en el ordenador, pero la política siempre ha orbitado a mi alrededor. Es más, incluso cuando me escribí en periodismo en la universidad mi segunda opción fue ciencias políticas. Así que un día no hace tanto me dije a mi misma: “ es hora de reciclarte y especializarte en comunicación política”. Y en estas estoy. En campaña permanente de formación.

 

 

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