MARKETING POLÍTICO: LA PARTICULAR POLÍTICA VENEZOLANA

¨Un asesor de marketing político no deja nada al azar y todo responde a una estrategia”

Cuando era un niño y escuchaba a mi padre hablar con sus amigos sobre política, recuerdo quedarme quieto casi sin respirar haciéndome el invisible para que no me dijeran que me fuera a jugar. También al mirar la televisión y transmitían alguna noticia que tratase del acontecer político o debate de ideas sobre el mismo tema, lo que pasaba por mi mente era que se trataba de un mundo interesantemente complejo, aunque no comprendía muchas de esas palabras, le prestaba atención a ese mundo que me despertaba tanta curiosidad. Y es que la política en Venezuela era una política de contenido, generaba ideas y era rica en programas y proyectos, siendo sus interlocutores personas preparadas que la verdad daba gusto ver desenvolverse y escuchar lo que tenían que decir.

herramientas comunicacion política venezuela

No estoy hablando de que no se hayan cometido errores, y menos que fue gracias a eso que el país tuvo los mejores gobiernos de su historia democrática (todos sabemos que no fue así), pero los ciudadanos vivíamos en sana armonía y la relación con el estado que teníamos como población, era de respeto a nuestros derechos tal y como siempre ha prevalecido en las constituciones aprobadas en nuestra nación.

Hoy por hoy esto cambió; y en los últimos años aceleró la forma en que los políticos han vuelto sus discursos pobres de contenido, llevando el mensaje a los receptores de la forma más simplista imaginable, y lo peor es, que no solo es solo simplista, es divisionista utilizando un lenguaje obsceno, vacío y hasta a veces repugnante, viendo como de lado y lado solo se generan ataques con adjetivos procaces a los contrincantes, olvidándose por completo de lo que realmente necesita escuchar el país hoy por hoy sumergido en un clima de incertidumbre ante la crisis que nos esta devorando a todos los venezolanos, y llevando con estos mensajes directa o indirectamente a las personas a entrar en un clímax de polarización tan peligroso y deplorable, que si un opositor va a un lugar en el país donde estén adeptos al gobierno, hasta su integridad física corre riesgo, y si un ciudadano conocido o no, se le ocurre vestirse o identificarse como oficialista en algún lugar de concurrencia opositora (incluso centros comerciales), será objeto de agresiones verbales y hasta físicas.

Pero no me confundan, no digo que sea una forma de hacer política primitiva lo que sucede en Venezuela, eso no es lo que pasa en el país, más bien es una política que por parte del sector gobernante, utiliza las más novedosas técnicas de marketing para aplicarlas, se sirven de estrategias muy bien diseñadas planificando cada mensaje, acción u omisión para lograr mantener el poder que hoy ocupan y que la oposición no ha podido conseguir.

Los lectores de este artículo se preguntarán: ¿Pero cómo es posible esto de utilizar técnicas y estrategias y todas las encuestas coinciden en un rechazo al gobierno de un 70% a un 90%? La respuesta la encontramos no en el tipo de estrategias de comunicación que utilizan, la respuesta está en cómo la utilizan, y para ello les doy a modo de comprensión algunos pocos ejemplos:

¿Quién en Venezuela en cadena nacional o en el exterior enterándose gracias a los reportajes de noticias no ha visto o escuchado al presidente narrando alguna historia de su niñez, o de algún paseo en carro, o alguna anécdota en la que el Ex-Presidente Chávez formó parte? En marketing político esto se llama storytelling, siendo una técnica efectiva para hablarle a las masas buscando conectar con ellas, debido a que llama la atención de las mismas. Pero una cosa es el uso y otra el abuso; y cuando el presidente abusa del storytelling utilizándolo en casi todas las apariciones, lo único que consigue es aburrimiento por parte de los receptores perdiéndose el interés en el mensaje que realmente se quiere transmitir. Otra fórmula que vemos utilizar, es el neuromarketing, método que consiste en llegar al subconsciente de los electores apelando a las emociones de los mismos. El problema radica en que desde el sector oficialista los mensajes llegan a los receptores no en forma subliminal, llegan hasta en algunos casos a confundirse como un mecanismo de presión o chantaje para recibir comida, o como un generador de esperanza que se diluye con el tiempo esperando un apartamento, casa o carro, utilizando para ello un mecanismo eficiente llamado carnet de la patria.

Otro ejemplo también lo tenemos en el inbounding marketing, cuando observamos propagandas o en cuentas de redes sociales del gobierno y vemos al jefe de estado caminando con el pueblo, o abrazando, dialogando o compartiendo con personas de la sociedad civil. El inbounding marketing, y ahora mucho mas con el auge de las redes sociales, es uno de los mejores métodos para conectar con las masas, pero al transmitir los videos de esos contactos con la población, resulta que editan en planos cerrados o en actos bajo techo y la mayoría de las veces es el protagonista (El Presidente) quien describe lo que sucede en el video, arruinando así el efecto del inbounding marketing y de nuevo cometiendo errores de abusando del storytelling.

Como vemos en las líneas anteriores, el mal uso de las técnicas de marketing político sumado al desgaste en los discursos (ya que ha pasado mucho tiempo prometiendo y no cumpliendo), hablando de programas que nunca se completan o no dan resultados positivos; y la evidente desmejora en la calidad de vida de los venezolanos, son los elementos que se hacen evidentes en las encuestas y explican el descenso abrumador de la popularidad del gobierno actual.

En política siempre juega más de uno y en el complejo escenario que vive Venezuela, no queda exenta la oposición de haber cometido y seguir cometiendo errores que en el mundo político se pagan caro, siendo lo grave en este caso, que además arrastran a la población.

Al analizar las mismas encuestas en donde el gobierno sale tan mal posicionado, cuando se evalúa a los partidos políticos de oposición, vemos como corren con la misma suerte, ya que no existe un partido que supere el 12% de aceptación o apoyo, y cuando la pregunta versa sobre individualidades, el porcentaje aunque superior incluso al de las organizaciones en donde hacen vida política, no existe tampoco un número que haga indiscutible el liderazgo de algún político en la nación.

Y es que es particular la política en Venezuela, por eso es que vemos que mientras el gobierno ABUSA del marketing político logrando lo contrario a lo que buscan, la oposición NO usa técnica o fórmula alguna, mientras el gobierno habla de programas que venden como fórmulas para salir de la crisis, la oposición hasta el momento no ha presentado un solo plan de gobierno que señale el camino para el progreso y bienestar, pero mientras el gobierno tiene una estrategia muy bien delineada para mantenerse en el poder, incluso cometiendo excesos, o hasta llegar a la línea de cercenar y manipular nuestros derechos, los representantes de los partidos políticos opositores aunque puedan tener las mejores intenciones, haciendo por supuesto la salvedad de algunos que han entregado hasta su libertad, la gran mayoría sigue confiando en su “olfato político,” y esperando un milagro que ni ellos mismos saben cual será, tomándose selfies en las marchas y/o concentraciones y declarando así sea grabando con sus mismos teléfonos inteligentes, tratando de conseguir audiencias, entrevistas y/o likes en las redes sociales, no interpretando el sentir de la población, calculando tomando como base del mismo intereses personales, hablando de unidad y atacándose entre ellos al mismo tiempo; siendo éstas las razones por las cuales en los sondeos de opinión aparezcan estos resultados tan atípicos y de paso, entrando en una competencia o guerra de ¨me gusta¨ en los social media sin darse cuenta que se atomizan en lugar de nuclearse para fortalecer los objetivos que se plantean.

Esperemos los venezolanos ver un cambio en esta particularmente destructiva forma de hacer política en el país. Próximamente se definirá un candidato presidencial vía primarias o consenso en la oposición venezolana, preparando el terreno para la elección presidencial de este año 2018; siendo una oportunidad para que con este proceso para la escogencia de un líder, logren reconectar con las masas subsanando los errores reiteradamente cometidos. Es necesario un giro de 180 grados que pase por introducir calidad, contenido y respeto en los discursos, debatir y poner en práctica proyectos que busquen beneficiar a la población y colaborar para conseguir en que nos reencontremos todos los venezolanos, trabajando unidos con un solo mensaje y una sola misión: VENEZUELA TIENE QUE SER LO QUÉ REALMENTE ESTÁ DESTINADA A SER.

Felo Alejandro Jiménez Pérez

 

Autor: Felo Alejandro Jiménez Pérez

Abogado consultor y experto en Marketing político y comunicación institucional.

Es miembro fundador en Escritorio Jurídico Espacio Legal, sc; desempeñando sus funciones como Abogado Litigante. Ha desarrollado sus competencias en distintos puestos de responsabilidad en la alcaldía del municipio de Sucre (Venezuela) y en la  contraloría  metropolitana de Caracas (Alcaldía Mayor) durante más de diez años.

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